sábado, 26 de marzo de 2016

El Infinito camino del Amor



El camino del Amor.

El amor debe de ir acompañado de sabiduría, y es bueno saber los diferentes niveles del amor. El amor es un impulso del propio cosmos, que se manifiesta de un modo natural e instintivo, de ello dan fe y testimonio todas las madres del mundo; de ellas emana el amor tierno, protector y por el cual las madres son capaces de dar su vida por su hijo, y sobre ello nos dice el avatar Samael:

“Los sabios sacerdotes de Anáhuac afirmaron siempre en forma enfática que las "Cihuateteo" o "mujeres diosas" muertas en parto, viven en el paraíso occidental llamado "CINCALCO, la "casa del maíz". Del germen, del grano, nace la vida y ellas dieron su vida, precisamente, por la naciente criatura. La Madre Natura sabe pagar siempre de la mejor manera el sacrificio solemne de esas benditas mujeres. Es indescriptible la dicha de esas almas en los cielos de la Luna, Mercurio, Venus y el Sol” ... (Samael Aun Weor. Doctrina Secreta de Anáhuac).



Así el amor se convierte en ley, diciendo la cita: “amor es ley, pero amor consciente”. El Amor es la primera ley que existe en el Ser Absoluto y de esa ley emana todo y todas las virtudes. El Amor es preexistente, es el alfa y omega, todo surge del amor. Y del amor se obtienen los mayores beneficios. La cuestión es quien es consciente del amor y todo su potencial y de sus diferentes niveles. Existe el amor a nuestra mascota, a nuestro marido o esposa, a nuestros hijos, a nuestro país, etnia; nuestro amor puede ir pasando de un amor con deseo, con un sentimiento de lo propio, de lo mío, de lo que me pertenece a un amor sublime, universal, ecuánime, cósmico, etc.

El amor sexual es impulsado desde la profundidad del Ser y se manifiesta de modo muy diferente según la conciencia que pongamos en lo que algunos llaman el arte de amar; los griegos calificaron en cuatro los niveles de amor: Eros, Storgé, Philia, Ágape.

- Agape: Agápē (en griego ἀγάπη) es el término griego para describir un tipo de amor incondicional y reflexivo, en el que el amante tiene en cuenta sólo el bien del ser amado. Algunos filósofos griegos del tiempo de Platón emplearon el término para designar, por contraposición al amor personal. (wikipedia).

- Eros: En la mitología griega, Eros (en griego antiguo Ἔρως) era el dios primordial responsable de la atracción sexual, el amor y el sexo, venerado también como un dios de la fertilidad. (wikipedia).

- Philia: Philia (del griego φιλíα), Phil- (Philo-), es un antiguo término griego para referirse al amor fraterno, incluyendo amistad y afecto. (wikipedia).

- Storge: Storge (en griego στοργή, storgē), también llamado amor familiar, es el concepto griego utilizado para el afecto natural, como el amor de un padre hacia sus hijos y viceversa. (wikipedia).



El amor que nos proporciona Eros puede ser sublimado engrandecido o por el contrario reducirlo a su nivel ínfimo que sería el puro instinto, pasión animal, infra-sexualidad. Pensaba Sigmund Freud que todo giraba en torno a la sexualidad, llegando a decir que: “Todas las religiones tenían origen sexual”, no le faltaba razón pues eros es el impulso creador y todo en sus orígenes, toda creación participa de la fuerza de Eros; y por ello mismo Eros puede llegar a convertirse, como nos dice el Maestro Samael: “el amor es la mejor de las religiones”, es decir que con Eros y su poder creador formamos hijos, familias y comunidades donde el resto de las manifestaciones del amor pueden participar.

De Philia surge la filo-sofia que significa el amigo o amante de la sabiduría, por tanto, podemos utilizar el amor para elevar nuestra sabiduría. Y siendo así ni el amor ni la sabiduría pueden renunciar a Eros, pues el mejor Ágape místico o espiritual tendrá que incluir a Eros; pues Eros aportara la fuerza creativa que nos permitirá sublimar y trascender toda dificultad entre materia y espíritu mediante la supra-sexualidad. Esto es, mediante el dominio del fuego erótico que encadeno a Prometeo en la roca, hasta que Hércules el héroe griego por compasión libero a Prometeo, quien le entrego el fuego de los dioses a los humanos para que pudieran evolucionar con el misterioso fuego de los dioses. Júpiter enfadado con Prometeo por haber robado el fuego del olimpo castigo a Prometeo, sujetándolo a la roca o piedra filosofal, símbolo extraordinario de la sexualidad que embrutecida debe de cincelarse con sabiduría y con el martillo de la voluntad, hasta formar la Piedra Filosofal, símbolo de la conquista del sexo y su redención ante el espíritu renovado por el propio fuego sexual. De lo que estamos hablando es de puro tantrismo o alquimia que permitirá transformar los metales viles en metales nobles, forjándose el Ser en una renovación o resurrección espiritual.

El éxtasis del amor se eleva en la medida que el Ser y su sabiduría trascienden los niveles personales. Uno siente alegría y cierta felicidad con eros, storge o amor familiar y con philia, estos grados del amor son personales se sujetan a lo mío, a lo propio, a lo familiar, etc. en estos niveles uno puede y debe perfeccionar sus relaciones, llegar a ser un “buen dueño de casa” un buen vecino, compañero de trabajo, etc. Y después si uno lo anhela puede avanzar en su camino hacia el amor profundo, hacia el ágape místico; para ello deberá dejar su ego, su yo, su propiedad, etc., e introducirse en lo transpersonal, aquello que está más allá del ego y lo propio.

Los Bhakti-yoga o los que buscan a Dios por el camino directo del amor en oriente, nos hablan de tres niveles del amor:

Priti: Amor a lo manifestado.

Viraha: Amor en comunión con Dios.

Tadiyata: Amor por el amor en sí.



En el estado de Priti debemos reconocer que no podemos amar a lo invisible, sin amar previamente a lo visible, practicando con eros, storge y philia; para luego ir pasando a amar lo trascendente lo invisible a Dios mismo, en busca del ágape. Y por ello se apoya el Bhakti-yoga en las imágenes religiosas, los símbolos, los lugares sagrados, etc. Procurando ese paso de lo visible a lo invisible, de lo manifestado o existencial a lo inmanifestado o innato.

El estado de Viraha, el amor se experimenta ocasionalmente con diversos éxtasis, por ello el amor es una comunión con Dios. Pero esos éxtasis son como conexiones y aperturas a la realidad del amor universal, y en ello hay que tener presente que esos éxtasis mayores o menores nuca son permanentes. Por eso se dice que este periodo es doloroso pues cuando nos falta el amor de Dios lamentamos su ausencia, y en eso precisamente consiste el aprendizaje en esta etapa. Se deberá aprender a pasar de la experiencia temporal a la intemporal.

En el estado de Tadiyata se comprende lo que es la esencia del amor cósmico universal o de Dios, entonces el amor se hace cotidiano, natural, se asume como propia de nuestra naturaleza porque el cosmos y Dios son así, forman parte del diario vivir.

El amor unifica por lo que estamos en Dios amándolo o nos sentimos el mismo Dios amando; y de ese modo vamos dejando la experiencia del éxtasis como algo extraordinario, para asumir el amor como cotidiano. Dejamos de perseguir las experiencias o éxtasis inefables, que siempre serán pasajeras, para procurar una perpetuidad, una estabilidad en nuestra conciencia donde el amor se manifiesta en su misma naturaleza; eso es: “amor por el amor en sí”. Es un amor sin deseo, porque el amor con deseo siempre nos frustrara. El amor tadiyata posee la cualidad de la unidad producto del amor, lo que permite dejar esa insaciable búsqueda de los grandes éxtasis, que en realidad pertenecen a una conciencia cósmica, siendo las experiencias temporales simples muestras de dicho amor universal. Siendo lo coherente compartir el amor, en vez de personalizarlo en pequeñas o grandes experiencias.



Cristo es el camino, la verdad y la vida.

Cristo es nuestra mayor referencia sobre el camino del amor. Cristo es el amor universal, cósmico, impersonal; él se vacío completamente se sí mismo para que el amor divino no tuviera traba alguna para manifestarse en él con el mayor esplendor. Cristo utilizo la cruz de la supra-sexualidad con el INRI (ignis natura renovatur integram) o fuego de Eros para regenerar e impulsar una nueva creación espiritual. Su ágape místico se dio concluida su labor alquimista después de morir en la cruz y resucitar; junto a sus principales discípulos permaneció durante 11 años según dice el libro del Pistis Sophia enseñándoles a amar, pues en el amor está el poder de la sabiduría o Pistis Sophia.

- Jesús se vacío completamente de sí mismo para unirse al Padre cósmico común.

- Renuncio a su dolor y por eso lo soporto.

- Renuncio a su felicidad y se la dio a los demás.

- Su amor es inclusivo amando a los buenos y los malos

- Su luz esta más allá del bien y del mal.

- Su amor es ilimitado, ecuánime, atemporal, innato, no condicionado.

- Su amor no pertenece a un ente o yo, porque el yo es excluyente.

- Su amor no juega con el yo y el tú, con la dualidad, porque él es unidad y totalidad.

En fin, durante 11 años enseño Jesús a amar a sus discípulos, a ser uno con él. Obviamente el amor no es una teoría una especulación un concepto, el amor es pura praxis. Así que durante 11 años compartieron Jesús y sus discípulos el ágape gnóstico.

Cristo es el camino del amor; Cristo es la verdad del logos que expresa con sus palabras el amor; Cristo es la vida que trasciende el nacimiento y la muerte, es la vida eterna, infinita, incondicionada, es “la vida libre en su movimiento”.

Cristo es el origen, el alfa y omega, en el todo se incluye es Cristo-lucifer el hacedor de luz; es y está más allá del fuego creador de Eros, y nos ofrece su vida para que el amor en sus diferentes manifestaciones nos ilumine.

“Para que todos sean uno como tú, oh Padre, en mí y yo en ti,

que también ellos sean uno en nosotros”.

Jesús (Evangelio de Juan).


Rafael Pavia.    21 de marzo 2016.

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