jueves, 7 de julio de 2016

Trascendencia espiritual



Trascendencia espiritual

Estudiar todas las religiones desde diferentes perspectivas: filosófica, mitológica, psicológica, antropológica, teológica, histórica, científica, etc. haciendo un uso de nuestra razón, resulta una tarea gigantesca. A tal estudio deberíamos incluir los diferentes niveles en que la religión es mostrada al público, pues, no es el mismo conocimiento el que tiene el lego, que el que tiene el maestro o el guía espiritual. Y entre los propios maestros o guías habrán niveles y niveles. La razón y su lógica formal, procura desde diferentes perspectivas encontrar el sentido, el porqué, la necesidad, el objetivo que buscan las personas en sus religiones; siendo que no todos buscan los mismos objetivos en sus anhelos religiosos. Unos se acomodan sencillamente en un ámbito social, grupal, donde sentirse integrados, por una necesidad sociológica, psicológica, pues necesitan un apoyo o sostén externo que les transmita confianza. Otros sin embargo buscaran con un ahínco desesperado una verdad que les ilumine, una verdad que les llene sus vidas y que le dé sentido a su razón de ser y existir. 



Se deben de afrontar todos los puntos de vista en el estudio de las religiones, aspectos que conciernen a lo propio de lo religioso, como es la conversión y sus diferentes niveles, pongamos el ejemplo de la conversión de Pablo de Tarso o de San Agustín, es obvio que no todas las conversiones tienen el mismo efecto, motivación y resultado. Para algunos la conversión es solo un ritual que le permitirá pertenecer a un colectivo, con el que se siente a gusto y confiado, para otros como los casos citados, la conversión es un cambio radical en sus vidas que les llevara a una transformación plena. Otras cuestiones propias de la religión o vinculadas a ella son los milagros, la magia, las prácticas de oración, meditación, los rituales, los sacramentos, la moral, la ética, etc. Preguntamos ahora ¿Cuál sería el punto de vista o perspectiva acertado, para dar con el sentido u objetivo de la religión? Lo psicológico, lo antropológico, lo filosófico, lo mitológico, etc. Lo cierto es que estudiar o investigar la religión desde una perspectiva externa, sin que exista implicación propia, resulta estúpido, como resultaría estúpido, estudiar el océano, sin entrar en el mar, en sus aguas, ni sumergirse en sus fondos. 



La religión y su trascendencia atañe a lo íntimo de uno mismo, es un viaje y una exploración de todo nuestro ser, que nos llevara de la oscuridad a la luz, de la ignorancia a la sabiduría, de lo profano a lo sagrado, de la inconciencia a la supraconciencia. Y si, abarcara todas las perspectivas humanas, lo ontológico no llevara de regreso a nuestro origen, convirtiéndose este viaje o exploración en la mayor aventura que el hombre puede emprender. Ni bosques, ni selva, ni valles, ni montañas, ni desiertos, nos proporcionaran una aventura semejante a la trascendencia espiritual. Al sumergirnos en nuestro ser, hallaremos un espacio sin límites, sin fondo, ilimitado, donde hallaremos toda la riqueza del universo, tal riqueza ya la hayamos con nuestros ojos y sentidos externos, y si tal percepción sintoniza de alma a alma, de una conciencia individual a una conciencia cósmica, podremos llegar a reconocer la trascendencia espiritual, en una totalidad incluyente, en la unidad del todo. Esto es como alcanzar la cima de la montaña, pero a escala universal, macro cósmica, es alcanzar el mismo cielo …



La trascendencia espiritual nos sitúa en el lugar y momento correcto; y la búsqueda de luz no parte de la ignorancia, sino de la propia luz, de la propia conciencia iluminada, lo que nos permite navegar y bucear entre los infinitos misterios, desde la actitud adecuada. Es por ello imprescindible anclarse en este viaje, en el reconocimiento de aquel que busca, es decir descubrir quien viaja y cuáles son sus medios de transporte. El propulsor, el viento o soplo que nos debe mover, es el amor. Si no fuera así podríamos ir a la deriva, perdernos yendo en una dirección que excluya otras direcciones, en cambio propulsados por el amor abarcaremos los cuatro puntos cardinales, todas las direcciones, sin exclusiones y sin perder el centro. 



La dimensión del Ser es tal, que supera toda limitación y obstáculo, por lo que superara nuestro limitado yo, nuestro limitado conocimiento, nuestra limitada psiquis, nuestra limitada entidad. Asumir que somos un ilimitado espacio, no puede ser asimilado ni por el temor ni por la arrogancia, pues el temor no regresara a nuestra limitada ignorancia, donde nos sentiremos seguros contradictoriamente con nuestros propios miedos; mientras que la arrogancia es un sentir de identidad propio y toda propiedad nos condiciona y nos enmarca en los límites de nuestra ignorancia, es decir la arrogancia es producto de nuestra ignorancia. El ser sabe que su condición es ilimitada y por tanto su saber es una continua e inexplorada experiencia, por ello siempre es abierto, incluyente, trascendente ya que nada lo sujeta salvo el amor. La trascendencia espiritual trasciende todas nuestras limitaciones y condicionamientos, temores, orgullos o identidades de o con propiedad, pues la naturaleza del ser es universal, incondicional, ¿quizás no estés preparado para semejante aventura? Quizás prefieras aun sujetarte a tus miedos, pero son tus seguros y conocidos miedos; somos como un pájaro acostumbrados a su segura jaula. Lamentablemente dentro de la jaula no podemos apreciar “la vida libre en su movimiento”. 



La vida camina libremente, depende de nosotros que sintonicemos o no con la vida, depende de nosotros que nos quedemos estancados en una etapa del camino, depende de nosotros el percibir el ritmo perenne de la vida, depende de nosotros que viajemos juntos, unidos, a la par que el espíritu con su inabarcable dimensión, una dimensión libre como la propia vida. El sol es el centro del nuestro sistema, e irradia luz en todas direcciones y los planetas viajan junto con él, su perspectiva del espacio es muy amplio al nuestro ¿hacia qué dirección nos lleva? Quizás pensemos que, hacia una dirección determinada, ya sea hacia arriba, hacia abajo, hacia el centro o la periferia, pues nuestra tendencia siempre es unidireccional; resulta difícil para nosotros identificar lo omniabarcante.

Donde terminan tus limitaciones empieza la trascendencia espiritual. Nuestros límites, están sujetos a nuestra carencia de luz, con la trascendencia espiritual se inicia un nuevo viaje donde el amor y la luz serán constantes. Mientras tanto lleguemos a alcanzar la trascendencia espiritual, el gran riesgo será nuestro yo, nuestra autolimitación.



El ser absoluto: Nos da amor, nos da libertad, nos da luz, nos da plenitud, nos lo da todo. Nosotros restringimos el amor, la libertad, la luz, nos sentimos vacíos y nos identificamos con nuestro yo. Sin embargo, el Ser sigue dando amor, libertad, luz, plenitud. Entonces porque nos seguimos identificando con nuestras limitaciones y nuestro yo. Somos como un pájaro temeroso dentro de su jaula, aunque ahora quizás entendamos que la jaula esta siempre con la puerta abierta.

Rafael Pavía.     7/7/2016.

lunes, 20 de junio de 2016

Guru-yoga fidelidad y cumplimiento.



Guru-yoga fidelidad y cumplimiento.


La práctica del gurú-yoga, es imprescindible en el camino espiritual y en la búsqueda de la gnosis.

La práctica del gurú yoga, practicada en la tradición de oriente, consiste en lo siguiente: primero visualizamos a nuestro maestro, ya sea el V.M. Samael, el Maestro Jesús, Buda, o cualquier maestro del que se tenga certeza de ser un verdadero maestro. Primero lo visualizamos, podemos apoyarnos en una imagen previamente, luego de forma mental procuramos visualizarlo; una vez formamos la imagen del maestro, con toda veneración trazamos un hilo de conexión entre el corazón del maestro y el nuestro, hecha la conexión, empezamos a ver la imagen del maestro toda en luz, seguidamente toda la luz del maestro recorre el hilo de conexión de corazón a corazón. El maestro se disuelve todo en luz, llegando toda la luz a nuestro corazón. De ese modo la imagen externa del maestro se convertirá en nuestra luz interior, conectando la luz de nuestro maestro íntimo, con la luz de nuestro gurú. Las dos luces son idénticas, lo importante es que la luz que viene de fuera, active la luz que viene de dentro. La idea de la práctica se aclara y sintetiza en lo dicho por el V.M. Samael:

“Nosotros somos postes de indicación, así que no se apeguen a nosotros, porque nuestra labor no es proselitista. Indicamos con pensamiento lógico y concepto exacto el camino a seguir, para que cada cual llegue hasta su Maestro Interno, el que mora en silencio dentro de cada uno de ustedes”.



Al ver la imagen del maestro primero externamente, y luego remitir la luz a nuestro interior, la propia imagen del gurú se disuelve en luz, dejando atrás los apegos a las formas, y evitando el seguidismo.

Son muchos los que son fieles a sus maestros, y siguen al pie de la letra todo lo que su maestro les enseño, sin embargo, eso no significa que cumplan propiamente con las enseñanzas. No es lo mismo crear una religión entorno a un maestro, que seguir al maestro. Seguir al maestro no solo consiste en ser fiel a él, evitando toda traición consciente o inconscientemente; seguir a un maestro exige cumplir con sus designios, lo que equivale a realizar el propio camino que hizo el maestro, llegando cada cual a su maestro íntimo.

Son muchos los que son fieles al maestro, pero incapaces de cumplir con sus designios, no son capaces de practicar eficientemente los tres factores de la revolución de la conciencia, como dijo Jesús: “quien quiera venir en pos de mí, niéguese, tome su cruz y sígame”. Estos son los tres fundamentos de la revolución de la conciencia, que nos devela el Maestro Samael, como: 1) negarse, es morir psicológicamente en nuestros defectos. 2) Tomar la cruz, es nacer o crear los cuerpos existenciales del Ser, nuestra alma, mediante la alquimia sexual. 3) seguir al Cristo, que es sacrificarse por la humanidad. Estos tres factores deben de cumplirse independientemente de nuestras condiciones, cada cual debe de cumplir en sus opciones, para poder con paciencia y humildad, cambiar y mejorar cada vez mejor nuestras opciones del camino.



Los tres factores de la revolución de la conciencia, deben de aplicarse con sabiduría y amor, mediante el equilibrio entre Ser y Saber. Siendo el designio a cumplir despertar conciencia y auto-realizarse, encarnar al Ser interior profundo de cada cual. Si alguien es muy fiel a su maestro, pero ha sido incapaz de activar o despertar su conciencia, ni de dar un paso adecuado hacia su realización intima, de que le sirve ser fiel a su maestro, si no cumple con sus designios.

Confundir la fidelidad al maestro con los designios que él nos da, provoca muchas veces fanatismo, dogmatismo, rigidez doctrinaria, etc. se llegan a convertir en esos tibios que cita el Cristo en el Apocalipsis 3: 15`Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! 16`Así, puesto que eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Muchos justifican su incapacidad o tibieza en el camino, con la fidelidad; si, son fieles a las enseñanzas de su maestro, pero no las cumplen, se limitan a generar en torno a su maestro una seudo-religion, en la que ellos mismos no cumplen con los propósitos de las enseñanzas.

En cambio, cuando alguien cumple con los designios y propósitos de la enseñanza de su maestro, le es fiel, realmente le sigue. Ello le genera tal Fe y confianza, que no repara en los celos, envidias, prejuicios, dogmatismos, ofuscaciones, manías, obsesiones, fantasías ignorantes, etc. de aquellos tibios, incapaces de cumplir. El que realmente cumple con los propósitos del camino y va despertando y uniéndose a su Ser en el camino iniciático, mantiene un correcto equilibrio entre el Ser y el Saber, nuca podrá caer en el escepticismo, ni en el fanatismo ciego de los tibios. 

  

La conexión con un maestro aumenta no según la fidelidad, pues la fidelidad puede surgir desde los inicios, desde que se reconoce a un maestro autentico, que llegará a nuestros corazones, dándonos alivio y luz a nuestra conciencia; La conexión aumentará no por la fidelidad, si no por el cumplimiento de su obra, de sus designios, propósitos, ello si dará validez a una relación de conciencia a conciencia, de luz a luz, de alma a alma, entre maestro y discípulo.

No he sido ajeno a los miedos, temores, fanatismos, prejuicios, etc. de este camino, que creo existen en exceso, por mi piel han pasado los valores y atributos de los tibios, por ello doy gracias a mi gurú, a mi maestro que me ayudo a encontrar el valor, la determinación, el impulso, para no solo ser un fiel seguidor suyo, si no para andar este camino y cumplir con el deber de un gnóstico.

Atentamente:

Rafael Pavía. 20 de junio de 2016.

martes, 7 de junio de 2016

El despertar conciencia (sabiendo que es la conciencia)



El despertar de la conciencia.

 "Se dice que hay que despertar aquí y ahora para poder despertar en los mundos superiores de conciencia.

Aquí en este mundo tenemos la Conciencia, aquí debemos despertarla si es de verdad que queremos dejar de soñar y vivir conscientes en los mundos superiores”
.
Samael Aun Weor.


Realmente parece una contradicción que tengamos que despertar conciencia aquí y ahora en este mundo físico para poder despertar en los mundos internos; pues se supone que es en los mundos internos o dimensiones superiores de la naturaleza es donde se encuentra la luz y donde se encontraría nuestro Intimo o Atman y más allá encontramos la morada del Padre, Keter. Entonces ¿porque el despertar tiene que empezar desde este dimensión tridimensional o física que se supone nos duerme la conciencia considerándolo como el mundo de maya o de la ilusión?


Se supone que desde aquí tenemos que despertar allá arriba en los mundos superiores; más complejo se vuelve todo cuando ponemos las diferentes dimensiones que existen 4ª, 5ª, 6ª, 7ª, etc. porque entonces parece que cada dimensión es un obstáculo, una frontera a superar para poder llegar a la fuente de la luz. Paradójicamente nos tenemos que liberar de este mundo para introducirnos en los mundos superiores, pero es desde aquí que tenemos que emprender nuestro viaje hacia un mundo sutil, intangible y cada vez más abstracto.

Tenemos cuatro estados de conciencia: 1ºsueño, 2ºvigilia, 3º autoconciencia y 4ºconciencia objetiva. Se plantea eliminar el estado del sueño y el “mal estado de vigilia” para llegar a un tercer estado de conciencia con el cual acceder a una conciencia objetiva, donde la luz y el despertar en los mundos internos se vuelve claro y objetivo. Se supone entonces que nosotros estamos dormidos, que soñamos y por tanto tenemos una ceguera respecto a la luz y los mundos superiores de conciencia; siendo nuestro trabajo despertar aquí y ahora en este mundo para poder despertar en los otros mundos superiores. Para ello tenemos un porcentaje de conciencia que nos permitirá al activarla poder acrecentar la conciencia en la medida que comprendemos y eliminamos nuestro yo que es quien embotella la conciencia el yo es el aspecto psicológico que nos condiciona y nos limita sumergiéndonos en el sueño.

La pregunta ahora surge del siguiente modo ¿es nuestra conciencia quien se da cuenta de nuestro ego y de las diferentes dimensiones? Si es nuestra conciencia la que percibe la realidad de nuestra mente, nuestro yo y de los mundos internos preguntamos ¿Qué es la conciencia? Si debemos recordar a nuestro Ser y sus diferentes partes, si debemos hacer conciencia de la realidad del Ser, deberemos obviamente tomar conciencia de nuestra propia conciencia; y ¿Cómo podemos hacer conciencia de nuestra conciencia?

La conciencia despierta tiene la cualidad de ser auto-luminosa (auto-consciente), sin embargo, nuestra conciencia está dormida, embotellada, condicionada, limitada principalmente por nuestro ego, por la mente sensual e intermedia (racional), etc. La cuestión es permitir a la conciencia que tenga su propio espacio en la mente interior (incondicionada), de tal modo que pueda ejercer su cualidad auto-luminosa. Para ello la conciencia debe de trascender la dualidad y lo temporal. La realidad es que los cuerpos existenciales del Ser los cuerpos: físico, vital, astral, mental, causal, deberían de ser los protectores de la conciencia y no sus carceleros.


Otra realidad es que todo el espacio o mundos internos y externos son producidos por nuestra conciencia, son los diferentes niveles de conciencia lo que nos sitúa en espacios más densos o más sutiles, ya inferiores o superiores, siendo la realidad de este mundo algo tangible o un espejismo según la conciencia lo considere. Pues la conciencia este libre o condicionada actúa de modo testimonial, es decir la conciencia es la que confirma nuestra presencia, ya este la conciencia más lucida o menos lucida, en el aquí y ahora.

Luego, siendo la conciencia el vehículo o alma espiritual donde la luz y el amor del Ser deben de expresarse; así, la conciencia en su naturaleza aspira a lo trascendental a reconocer su propio origen, buscando experimentar y elevarse hacia la luz; en cambio sí se identifica con el yo egocéntrico y la existencia mundanal quedara a merced de las satisfacciones e insatisfacciones de esta vida; incluso la conciencia puede experimentar las infradimensiones perdida y confundida en su olvido e ignorancia.

La conciencia es subjetiva u objetiva según este más presente en nosotros el yo o el Ser.
Veamos las referencias que nos da el V.M. Samael sobre la conciencia:

“Clarividencia y seudo-clarividencia. Existe la clarividencia y la seudo-clarividencia. El estudiante gnóstico debe hacer una clara diferencia de estas dos formas de percepción ultrasensible.

La clarividencia se fundamenta en la objetividad. La seudo-clarividencia se fundamenta en la subjetividad. Entiéndase por objetividad la realidad espiritual, el Mundo Espiritual. Entiéndase por subjetividad el mundo físico, el mundo de la ilusión, aquello que no tiene realidad. Existe también la región intermedia, el Mundo Astral, el cual parece ser objetivo o subjetivo según el grado de desarrollo espiritual de cada cual”
.
El Matrimonio Perfecto Samael Aun Weor.



“Nosotros afirmamos que la CONCIENCIA en el hombre es fuera de toda duda y sin temor a engañarnos, una especie muy particular de aprehensión de conocimiento interior totalmente independiente de toda actividad mental.
La Facultad de la Conciencia nos permite el Conocimiento de Sí Mismos.
La Conciencia nos da Conocimiento Integro de lo que es, de donde está, de lo que realmente se sabe, de lo que ciertamente se ignora”.

Educación Fundamental Samael Aun Weor.



“Quienes confunden a la Conciencia con las Funciones Psicológicas, pensamientos, sentimientos, impulsos motrices y sensaciones, realmente están muy Inconscientes, duermen profundamente.
Quienes admiten la existencia de la Conciencia, pero niegan de plano los distintos Grados Concientivos, acusan falta de Experiencia Consciente, Sueño de la Conciencia.
Toda persona que por alguna vez haya Despertado momentáneamente, sabe muy bien por experiencia propia que existen distintos Grados de Conciencia observables en uno mismo.

Primero: TIEMPO. ¿Cuánto tiempo permanecimos conscientes?

Segundo: FRECUENCIA. ¿Cuántas veces hemos despertado conciencia?

Tercero: AMPLITUD Y PENETRACIÓN. ¿De qué se era consciente?

La Psicología Revolucionaria y la Antigua Philokalia afirman que mediante grandes Súper-Esfuerzos de tipo muy especial se puede Despertar Conciencia y hacerla continua y controlable”.

Educación Fundamental V.M. Samael

“El tres por ciento de conciencia despierta puede ser acrecentada a medida que trabajemos sobre sí mismos.

No es posible acrecentar conciencia mediante procedimientos exclusivamente físicos o mecánicos.

Indubitablemente la conciencia solamente puede despertar a base de trabajos conscientes y padecimientos voluntarios.

Existen varios tipos de energía dentro de nosotros mismos, debemos comprender: Primera. - energía mecánica. Secunda. - energía vital. Tercera. - energía psíquica. Cuarta. - energía mental. Quinta. - energía de la voluntad. Sexta. - energía de la conciencia. Séptima. - energía del espíritu puro.

Por mucho que multipliquemos la energía estrictamente mecánica, jamás lograríamos despertar conciencia.

Por mucho que incrementáremos las fuerzas vitales dentro de nuestro organismo, nunca llegaríamos a despertar conciencia.

Muchos procesos psicológicos se realizan dentro de sí mismos, sin que por ello intervenga para nada la conciencia.

Por muy grandes que sean las disciplinas de la mente, la energía mental no logrará nunca despertar los diversos funcionalismos de la conciencia.

La fuerza de la voluntad, aunque fuese multiplicada hasta el infinito no consigue despertar conciencia.

Todos estos tipos de energía se escalonan en distintos niveles y dimensiones que nada tienen que ver con la conciencia

La conciencia sólo puede ser despertada mediante trabajos conscientes y rectos esfuerzos.

El pequeño porcentaje de conciencia que la humanidad posee, en vez de ser incrementada suele ser derrochado inútilmente en la vida.

Es obvio que al identificarnos con todos los sucesos de nuestra existencia despilfarramos inútilmente la energía de la conciencia.

Nosotros deberíamos ver la vida como una película sin identificarnos jamás con ninguna comedia, drama o tragedia, así ahorraríamos energía conscientiva.

La conciencia en sí misma es un tipo de energía con elevadísima frecuencia vibratoria.

No hay que confundir a la conciencia con la memoria, pues son tan diferentes la una de la otra, como lo es la luz de los focos del automóvil con relación a la carretera por donde andamos”.

La Gran Rebelión Samael Aun Weor.


Sucede que la conciencia trasciende lo físico, lo vital, lo astral, lo mental, la voluntad, a la vez que puede y debe tomar conciencia de todos estos niveles de energía, el problema es que el sueño de la conciencia viene por la identificación seguida de la fascinación para caer en el sueño de la propia conciencia. El esfuerzo o súper-esfuerzo los trabajos conscientes y padecimientos voluntarios para que la conciencia despierte deben de ir encaminados a no perder la atención, es decir no identificarnos ni fascinarnos con las cuestiones del diario vivir; en el momento en que perdemos la atención o presencia sobre nosotros mismos, en el momento en que dejamos o permitimos que la conciencia se identifique con cualquier circunstancia de la vida, mediante el cuerpo, las emociones o pensamientos entonces la conciencia pierde su función.

La actitud, así como el espacio idóneo de la conciencia es la contemplación (la conciencia activa en la mente interior), debemos llegar a obtener una actitud contemplativa ante la vida, como nos dice el V.M. Samael hay que ver la vida como si fuera una película. Al observar un pensamiento o una emoción mantenemos un distanciamiento que nos permite evitar la identificación; el auto-observarnos debe de prolongarse en tiempo, frecuencia, penetración y amplitud. Por tanto, la auto-observación debe complementarse con la contemplación. Esta misma actitud que implica los trabajos conscientes y padecimientos voluntarios debe de ir filtrándose en los estados mal llamado de vigilia y de sueño, así como en la meditación o experiencias psíquicas, toda percepción física, onírica o psíquica debe de observarse sin identificarse, de modo contemplativo; esto significa que nuestra conciencia permanece como un mero espectador, como un testigo, sencillamente haciendo acto de presencia sin condenar ni justificar, comprendiendo la naturaleza de cada acto, emoción y pensamiento. Si llevamos esta práctica de modo constante y procurando su penetración y amplitud iremos pasando de una contemplación con ataduras a una contemplación sin ataduras, intentemos comprender lo que aquí nos dice el V.M. Samael:

“Es necesario conocer, experimentar en forma viviente el aspecto iluminado de la conciencia.

Es urgente sentir y experimentar el aspecto vacío de la mente.

Existen dos tipos de iluminación: la primera suele llamarse “agua muerta porque tiene ataduras. La segunda es elogiada como “La gran vida” porque es iluminación sin ataduras, vacío iluminador.

En esto hay grados y grados, escaleras y escaleras; es necesario llegar, primero, al aspecto iluminado de la conciencia y, después, al conocimiento objetivo, al vacío iluminador”.

El Collar del Budha. Samael Aun Weor.

La iluminación sin ataduras se aplica en la contemplación No Dual, donde la mente intermedia (racional y dual) deja paso a la mente interior en nuestro trabajo diario, en todo este trabajo hay grados y grados, escaleras y escaleras, siguiendo el orden indicado: es necesario llegar, primero, al aspecto iluminado de la conciencia y, después, al conocimiento objetivo, al vacío iluminador.



La conciencia al permanecer como un mero testigo de lo que acontece física y psíquicamente, realiza su cometido siempre y cuando la motivación de su esfuerzo y padecimientos voluntarios vengan de mano de la compasión. Toda vivencia o experiencia física e interna debe de apuntar hacia la unidad y ello es viable mediante el amor, abandonando toda dualidad separatista.

Al ejercer la conciencia su función lo material y lo espiritual, así como las diferentes dimensiones desde lo tridimensional a la séptima dimensión y más allá empiezan a tomar objetividad, esto es que las ideas y conceptos que tenemos al respecto se van disolviendo para llegar a ver las cosas “tal cual son” (talidad). De tal modo que el mundo de las apariencias o percepciones físicas y psíquicas dejan de tener su carácter ilusorio y subjetivo disolviéndose el mundo de maya (engaño, fantasía, ilusión, ignorancia).

Cuando se es capaz mediante la auto-observación de dar el salto de la contemplación con ataduras, a la contemplación no dual sin ataduras, entonces el conflicto dual de la mente intermedia y su sueño subjetivo termina. Lo que quiere decir que el tercer estado de conciencia debe abordarse desde la mente interior, dejando atrás la herejía dual y separatista del tú y el yo, de arriba y abajo, de interior y exterior, dando paso ello a una verdadera comprensión de la dimensión del universo. Ya que cuando pretendemos dar una explicación racional a las dimensiones de universo, creamos conceptos que no nos permiten ver la realidad “tal cual es”. Debemos comprender que en el despertar de nuestra conciencia deberemos ir trascendiendo la lógica formal para llegar a una lógica intuitiva, pasando por:

La Imaginación = Concentración, Clarividencia, Auto-observación.

La Inspiración = Meditación, compresión de los límites de la mente racional, Apertura de la mente Interior.

Intuición: Percepción instintiva de las verdades cósmicas sin el proceso deprimente de la opción conceptual.

Desde el inicio el esfuerzo de la conciencia se dirige hacia lo trascendental, hacia la omnisciencia del Ser, por ello la auto- observación en un principio se hace difícil por ello el V.M. Samael nos dice:

“Aun cuando parezca increíble, cuando el estudiante se observa a sí mismo no se recuerda a sí mismo.

Los aspirantes, fuera de toda duda, realmente no se sienten a sí mismos, no son conscientes de sí mismos.

Parece algo inverosímil que cuando el aspirante gnóstico auto observa su forma de reír, hablar, caminar, etc., se olvida de sí mismo, esto es increíble, pero cierto.

Sin embargo, es indispensable tratar de recordarse a sí mismo, mientras se auto observa, esto es fundamental para lograr el despertar de la conciencia.

Auto observarse, auto conocerse, sin olvidarse de sí mismo, es terriblemente difícil, pero espantosamente urgente para lograr el despertar de la Conciencia”
.


El hecho de que no nos recordemos es porque nos hemos olvidado de lo realmente trascendente y divino en nosotros. Por tanto, el único modo de regresar hacia lo trascendental es mediante el amor de la Divina Madre Kundalini. Solo con el Amor la conciencia puede revelarse, despertar realmente aplicando el sacrifico según la única ley: “Amor es ley, pero amor consciente”.

Concluimos estas reflexiones uniendo lo psicológico con lo ontológico* de tal modo que la auto-observación psicológica se una imprescindiblemente a el recuerdo del Ser mediante la mística; convirtiéndose la mística en una psicología de altos vuelos y la psicología en un reencuentro con nuestra verdadera naturaleza espiritual.

Cada mitología y religión ha explicado de diferentes modos como el hombre cayo en el pecado y en el olvido del Ser, cayendo en la ignorancia. Sin entrar en un debate en este texto del motivo o razón de los designios, propósitos o proyectos que motivan tales causas, debemos de reconocer que nuestra salvación pasa por regresar a nuestro origen, regresando a nuestra verdadera naturaleza primigenia donde el Ser nos aguarda.
La razón de ser del Ser es el mismo Ser.



Rafael Pavia. 6 de enero del 2015



(*Ontología significa "el estudio del ser". Esta palabra se forma a través de los términos griegos οντος, ontos, que significa ser, ente, y λóγος, logos, que significa estudio, discurso, ciencia, teoría. La ontología es una parte o rama de la filosofía que estudia la naturaleza del ser, la existencia y la realidad, tratando de determinar las categorías fundamentales y las relaciones del "ser en cuanto ser".)



jueves, 26 de mayo de 2016

Gnosis y libertad



Gnosis y libertad

La gnosis es un conocimiento salvador, que nos salva de la ignorancia y de nuestras propias limitaciones. Por ello la gnosis es el “conocimiento en sí”. Para adquirir la gnosis es imprescindible ser libres, tener el libre albedrio, que Dios o la inteligencia cósmica nos dio. Cuando hacemos uso de la libertad, si somos ignorantes cometeremos muchos errores, graves errores; pero la libertad de errar se compensa con la libertad de rectificar, de arrepentirse y generar la comprensión necesaria para no volver a cometer errores. El marco de libertad que nos da la gnosis, que es ilimitado, solo será provechoso si usamos la libertad con sabiduría. Por ello se dice: “que es de sabios rectificar”. 



Cuando realmente anhelamos esa auténtica libertad, ya libre de ignorancia y limitaciones, entonces tendremos que aceptar que: “somos nosotros los que nos debemos de adaptar a la gnosis y no la gnosis a nosotros”. Mientras se quiera acomodar la enseñanza a nuestras propias condiciones o limitaciones, es obvio que no podremos tener suficiente apertura, y por tanto libertad, para aceptar una sabiduría de orden superior a nuestras propias limitaciones e ignorancia. Así, mientras mantengamos un espacio cerrado, limitado, será poco o muy poco lo que podremos aprehender; por tanto, tendremos que ir reconociendo que ese espacio cerrado, se cierra por nuestros deseos, conceptos establecidos, premisas, condiciones, etc. siendo cada uno de estos aspectos barrotes o verjas que no dejan espacio de entrada a la Gnosis. Muy diferente es cuando nos abrimos enteramente a la gnosis, es decir que procurarnos adaptarnos a la gnosis; entonces se deben dejar todos los miedos y temores, porque como se podría tener libertad junto al miedo, esto resulta inviable.

Adaptarse a la gnosis, exige enfrentarse a nuestros miedos y temores, ese enfrentamiento se vive en el proceso de iniciación con la prueba del “Guardián de Umbral”. En esta prueba el candidato a la gnosis se enfrenta a sí mismo, se enfrenta a sus miedos, y si vence al Guardián del Umbral, empezara a abrir nuevos espacios en su interior, para que la sabiduría gnóstica ingrese en él. Y cada vez que uno se enfrenta a sí mismo, sin temor, abrirá más y más espacios, hasta que quede plenamente libre, creando un espacio incondicionado para que la luz del Ser se mueva sin obastaculos.

La libertad, no puede expresarse sin que medie el orden, la libertad sin orden, se convierte en caos, siendo una libertad entonces ignorante, limitada por el caos o ignorancia, ya que el caos, es tinieblas, es oscuridad; es decir lo contrario de la sabiduría, la luz y el orden. Por tanto, la libertad gnóstica se basa en un orden, en unas leyes, que el Maestro Samael denomina: "Las leyes del trabajo esotérico gnóstico". Estas leyes no restringen la libertad, sino todo lo contrario, son los medios para obtener la sabiduría y su consecuente libertad. Son leyes que se refieren a nuestro trabajo interior, a ordenar dicho trabajo, paso a paso. Estas leyes parten y se sostienen en los Tres Factores de la Revolución de la Conciencia: 1º el morir psicológico, 2º el nacer o crear alma y 3º el sacrificio por la humanidad.



Entonces para adaptarnos a la gnosis, hay que abandonar nuestros miedos e ilustrarse, o conocer las leyes del trabajo esotérico gnóstico. Así en libertad y orden podremos realizar este camino lleno de auto-limitaciones, estas limitaciones son las condiciones que nuestro propio ego impone, esto es lo que llamamos Karma. El karma lo procesamos nosotros mismos, somos nosotros quienes gestionamos, nuestras condiciones y limitaciones, es nuestro ego y sus yoes, quienes nos ciegan, quienes nos agobian con su caos. Quien se enfrenta a sí mismo, se enfrenta necesariamente a su karma; ahora bien, las propias leyes del trabajo esotérico gnóstico, nos exigen orden a la hora de enfrentarnos a nuestro karma. Por lo que se requiere asumir los valores idóneos del Ser, para enfrentarnos a nuestras circunstancias o karma; al igual que se requiere de valor, templanza, la serenidad y ese principio de sabiduría para enfrentarse al Guardián del Umbral. Toda circunstancia o karma tiene dos aspectos, el externo, el que nos condiciona físicamente, por enfermedad, por circunstancias sociales, económicas, familiares, laborales, morales, etc. y el aspecto interno; en el aspecto interno debemos apelar a nuestra conciencia. Tenemos que recurrir a nuestra conciencia, para examinar, reflexionar y permitir que la luz del Ser nos pueda conceder los valores o virtudes idóneos para enfrentar y trascender tal circunstancia de nuestro karma. Trascender nuestro karma, no significa huir de él; de lo que se trata es de aprovechar tal circunstancia como una medicina para nuestra alma, para poder restaurar los valores carentes en nosotros, para que una vez obtenidos superar la circunstancia de tal modo que no nos afecte, ni nos limite, en nuestro camino hacia la sabiduría y emancipación gnóstica. Suele el “yo” echar la culpa a los demás de todos nuestros males, al yo no le gusta asumir sus responsabilidades, sencillamente quiere huir de lo que no le agrada, ni le satisface; el yo escoge siempre el camino fácil, quiere el yo su libertad, pero sin asumir sus errores, el yo cree que la culpa es de los demás, incluso reniega de Dios, del Ser, de la Ley, etc. Entonces la condición externa del karma, solo puede modificarse si apelando a la conciencia modificamos nuestra actitud frente al karma, al igual que tendremos que modificar nuestra actitud frente al guardián del umbral, eliminando el miedo.

Estimado lector, si realmente anhelas la libertad gnóstica, adáptate a la gnosis, conoce bien las leyes del trabajo esotérico gnóstico y no tengas miedo. Obtenida la libertad gnóstica en un espacio realmente incondicionado, hallaremos la Conciencia Cósmica; donde más allá de una visión egocéntrica de un yo individualista, viviremos la experiencia de una comunidad libre en el Cristo-centrismo. Entonces el tercer factor de la conciencia, el sacrificio por la humanidad, lograra su objetivo.

Atentamente:

Rafael Pavía. 25-mayo-2016.


viernes, 6 de mayo de 2016

Ser gnóstico.



Ser gnóstico.


Saludos, después de que el V.M. Samael nos enseñara toda su doctrina, muy pocos han alcanzado la realidad gnóstica, aquella que definiría a un gnóstico. Nos dice el avatar de acuario Samael, que: “la Gnosis es un funcionalismo muy natural de la conciencia”, y que “Como quiera que los estudios gnósticos han progresado extraordinariamente en estos últimos tiempos, ninguna persona culta caería hoy, como antaño, en el error simplista de hacer surgir a las corrientes gnósticas de alguna exclusiva latitud espiritual”. Básicamente analizando estos dos aspectos podríamos identificar a un gnóstico.

En principio el gnóstico se prepara desarrollando sus capacidades cognitivas, partiendo de ese “funcionalismo muy natural de la conciencia” con dicho funcionalismo deberá el gnóstico conocerse a conciencia, conocer la relación cuerpo y mente, incluyendo los afectos y emociones. En esta tarea deberá ser el candidato a la gnosis exhaustivo, conociendo todos los mecanismos de la mente sensual y de la mente intermedia o conceptual y racional; mas deberá sobre todo reconocer a la mente interior, la cual se activa por medio de la propia conciencia, así no deberá de dejar un rincón de su mente sin conocer. Con ello se podrá permitir el favor de no caer en el auto-engaño, pues conocerá y reconocerá todas las argucias que utiliza nuestro yo y la mente para sabotear la luz de la conciencia. Cuando uno conoce su mente y conoce la realidad de su yo este no tendrá escapatoria; pues el querido ego es aliado de la ignorancia y con ello ejerce su fantasía, su ilusión y genera el auto-engaño. 



El gnóstico se prepara a conciencia, para superar todos los obstáculos que el yo ignorante nos pone por delante: miedos, apegos, deseos, lujuria, orgullos, etc. lo eficaz en esta lucha entre tinieblas y luz es ver cómo y porque el ego nos engaña, cómo nos hace identificarnos, fascinarnos y caer en el sueño de la conciencia. Una vez comprendemos el mecanismo de la ignorancia para sumergirnos en el sueño de la conciencia, podremos actuar firmemente contra todos sus múltiples aspectos. Rompiendo ese fatal mecanismo hipnótico de la ignorancia del yo, podremos activar nuestra mente interior y mantenernos lucidos, ante cualquier intento de auto-engaño, despertando a la realidad de cada instante. 



Cierto es que el aprendiz en la gnosis necesita conocer las herramientas sobre el trabajo de “sí mismo” y dice el avatar Samael:

“Nosotros somos postes de indicación, así que no se apeguen a nosotros, porque nuestra labor no es proselitista. Indicamos con pensamiento lógico y concepto exacto el camino a seguir, para que cada cual llegue hasta su Maestro Interno, el que mora en silencio dentro de cada uno de ustedes.

Les informamos que la sabiduría pertenece al Intimo y que las Virtudes y los Dones no son asunto de poses ni de fingidas mansedumbres, sino que ellas son realidades terribles, que nos convierten en poderosos y gigantescos robles para que se estrellen contra nuestra recia personalidad los vendavales del pensamiento; las amenazas de los tenebrosos; la envidia de los tiranuelos, y la contumelia de los malvados.

Este curso es para todos los rebeldes de todas las escuelas; para los que no contemporizan con amos; para los inconformes de todas las creencias; para los que aún tienen algo de hombría y les queda en su corazón una chispa de amor”
.

Por lo dicho por el V.M. Samael debemos tener a él mismo y a los que han transmitido la gnosis contemporánea de nuestro avatar, como simples “postes de indicación”, evitando el proselitismo, el seguimiento, y sobre todo la dependencia, de aquellos que transmiten la gnosis, siendo lo fundamental llegar a nuestro maestro interno. Cuantos miedos, temores, angustias, se generan con nuestras inseguridades, si realmente buscamos el conocimiento certero, valido, estable, etc. porque no nos dedicamos a conocernos tal cual somos, sin evasivas, sin escapatorias, sin resquemores. Si mi tabla de salvación depende de cualquier agente externo a mí, entonces ya estoy perdido por siempre. Decía el avatar Samael: “No dependas de ideas o de conceptos ajenos porque dentro de ti mismo está la Sabiduría”. Efectivamente, tendremos que conocer muy bien a nuestra mente sensual e intermedia, mediante nuestra mente interior, para poder pasar de los conceptos externos a los auto-conceptos. Pero lo deberemos de hacer con plena autoridad, con plena seguridad, con plena confianza en nuestro Ser Interior; porque si seguimos en los estudios gnósticos y no nos sacamos el miedo del cuerpo, ni las inseguridades, ni el auto-engaño, entonces no podremos definirnos como gnósticos. 



La gnosis surge si somos capaces de llegar a nuestro maestro interior, todo lo demás son añadidos externos que revisten el peligro de la dependencia. Un gnóstico en esencia solo necesita de su Ser, de su maestro íntimo. Cuando nos atorramos con miedos y dependencias externas, grupos y líderes que pensamos nos salvaran y guiaran hasta la luz, etc. entonces carecemos aun de la opción a ser gnósticos. La gnosis es universal, la gnosis es una sabiduría innata que cada cual lleva en su interior, por lo que nuestro trabajo consiste en verificar las enseñanzas que nos da el avatar Samael; por nosotros mismos, debemos de desarrollar la capacidad de averiguar, indagar, investigar las enseñanzas y su realidad. Cuando eso sea así podremos decir que somos gnósticos, entre tanto solo seremos candidatos a ser gnósticos.

Seguir a otro gnóstico no te convierte en gnóstico, si realmente anhelas la gnosis trabaja intensamente sobre ti mismo, descubre que es el yo por ti mismo, investiga tu mente, descubre qué relación existe entre mente y yo; descubre el potencial de tu conciencia, activa tu mente interior, descubre los límites de la mente sensual e intermedia. Igualmente indaga sobre los misterios de la alquimia y la castidad, más se consciente que solo tu podrás saber con certeza si tus pasos son acertados o no, y si te estas encaminando correctamente hacia tu Ser, tu maestro íntimo. Ten en cuenta que tu gurú, tu guía o referencia espiritual, si realmente es gnóstico te ira mostrando los pasos, sin generar dependencias sobre él, procurando que en tus practicas ganes confianza y seguridad en tu Ser, en ti mismo; te permitirá el guía gnóstico ser autónomo, integro, confiado, seguro, valiente, a la par que sencillo, humilde y libre, etc. Pero la obtención de las cualidades solo dependen de nuestro Ser, el maestro o guía solo indicara, aconsejara.  



Cuando uno adquiere su soberanía gnóstica, se convierte en un humilde servidor de la humanidad, pues habiendo obtenido su despertar, su lucidez interior, su conexión con el Ser, ya no tiene dependencias psicológicas externas, se apoya firmemente en su Ser; y no teniendo que ocuparse de su yo, de su ego con toda su ignorancia, miedos, inseguridades, desconfianza, e inestabilidad producto del yo, entonces con firmeza y resolución podrá asistir, socorrer, ayudar a sus semejantes, con valentía y plena disposición. Y será por ello que la gnosis siempre será universal y que nuca dependerá de una exclusiva latitud espiritual; sencillamente porque la gnosis es la legitima participación del individuo despierto dentro de la mente universal, convirtiéndose en una gota dentro del “Océano de la vida libre en su movimiento”.

Atentamente: Rafael Pavía 5 – mayo – 2016.

viernes, 29 de abril de 2016

Camino Gnóstico. (para los pocos…)



Camino Gnóstico. (para los pocos…)

Todo camino tiene un principio, un recorrido y un final, en este caso del camino gnóstico se entiende que también es así, con una base de donde parte, un camino que recorrer y un final con su fruto; Base, camino y fruto. Ahora bien, la gnosis es diferente a todos los caminos espirituales existentes, pues todos esos caminos no son más que una preparación, un preámbulo de lo que es el camino gnóstico. Ya que el camino gnóstico en si no tiene medida, no tiene temporalidad, se escapa a lo común y ordinario, pues trasciende la propia razón intelectual dejando o excluyendo cualquier concepto que pueda definir el fruto o final del camino. Y aunque numerosos intentos teóricos, filosóficos, soteriológicos, etc., han intentado definir el fruto de la gnosis, la conclusión es que solo quien alcanza este fin y su fruto, puede experimentar la realidad de dicho fruto o finalidad, y sin embargo será incomunicable e incierto transmitir la experiencia en sí, mediante un dialogo conceptual. Es por ello que se dan dos circunstancias que confunden los pasos del camino, en aquellos que anhelan la gnosis o sabiduría innata y absoluta; una y primera es que aún no están realmente preparados para partir de la base e iniciar el camino, segundo que, ante la indefinición conceptual del fruto o final del camino, se confunde el propio camino con el fruto. Esta segunda cuestión es compleja de abordar, pero merece la pena intentarlo, pues como siempre sucede lo difícil en todo camino es llegar al final. 


Los que no están preparados para el camino gnóstico, es porque aún siguen aferrados al mundo existencial, al mundo de las formas tanto físicas, como psíquicas. El mundo psíquico es fascinante, Ilusionante (forma parte del mundo de maya o ilusión) partiendo de la activación de los chacras y sus siddhis (perfecciones o poderes psíquicos), hasta llegar al propio nirvana, donde la conciencia tendrá la opción de ver, crear, formar los diferentes reinos del samsara, donde se incluirá el mundo de los dioses. En toda esta experiencia primera de la psiquis, tendrá la opción o no, de dar un salto de la verdad relativa a la verdad absoluta, todo dependerá de si quiere asumir la naturaleza del Cristo, esto es aceptar la muerte budista o muerte psicológica de su ego. Aquellos que dan el salto hacia Cristo y su talidad o el buda Tathagata, partirán de la base y principio adecuado, siguiendo el camino con el riesgo final, de confundir el camino con el fruto. Esta confusión se debe a los rasgos últimos del ego, quien confundirá aun las experiencias del samsara incluyendo las más sublimes con el fruto final, cayendo en la trampa del ego y su temporalidad, puesto que toda experiencia psíquica es temporal, transitoria y por tanto caduca, quedándose el caminante enganchado al camino, fijándose en sus experiencias sin trascenderlas. Salvar este problema requerirá conocer todos los funcionalismos de la mente, comprender con exactitud la relación mente y conciencia, y no dejar ningún subterfugio, escapatoria, o evasiva a la mente y a la ilusión y auto-engaño. La opción es dar un nuevo salto donde alcance la iluminación sin ataduras a la que se refiere el Maestro Samael:
“Es necesario conocer, experimentar en forma viviente el aspecto iluminado de la conciencia.

Es urgente sentir y experimentar el aspecto vacío de la mente.

Existen dos tipos de iluminación: la primera suele llamarse “agua muerta porque tiene ataduras. La segunda es elogiada como “La gran vida” porque es iluminación sin ataduras, vacío iluminador.

En esto hay grados y grados, escaleras y escaleras; es necesario llegar, primero, al aspecto iluminado de la conciencia y, después, al conocimiento objetivo, al vacío iluminador”.

El collar del Buda: La ciencia de la meditación. Samael Aun Weor.



Cuando se alcanza la iluminación sin ataduras, se pasa a la otra orilla, se pasa de una verdad relativa una verdad absoluta. En tal verdad absoluta se incluye la verdad relativa, pues lo absoluto, el Ser absoluto lo incluye todo. De ese modo eliminaremos al yo y su dualidad; eliminaremos al yo y su herejía de la separatividad, del cual surgen el tú y el yo, lo tuyo y lo mío; el yo o ego persiste en su temporalidad, quiere perpetuarse en el tiempo, quiere prolongar su ilusoria existencia hasta los confines de los tiempos, eso sí sin dejar de existir, sin dejar de ser “yo”.

La iluminación sin ataduras, la talidad o tathagata, nos conceden el fruto del camino, que es la misma base o principio y origen de nuestro Ser. Así el círculo se cierra y aquello que es intransmisible conceptualmente permite ver, que la base o el principio, el camino y el final de este o su fruto, son lo mismo, son uno. De modo que llegamos a ese final sin fin, a ese principio sin comienzo, a ese camino sin tramos, sin medida, sin tiempos. Allí la luz infinita remedia y diluye todo esfuerzo y sacrificio del camino, allí uno no anda, no camina, no se esfuerza, no tiene méritos, no tiene yo, ni hay nadie a quien recompensar; allí uno es la base, el camino y el fruto.


Caminar sin trayecto, perdido en la verdad de cada instante,

Viendo que cada momento es una luz diferente y homogénea,

Todos ocupan su espacio hasta que el espacio vacío queda,

entonces amaras de modo incondicional; y tu fruto un ágape.



Rafael Pavia. 29 abril de 2016.






miércoles, 20 de abril de 2016

La meditación y la salud mental




Curso de introducción a la meditación


La meditación y la salud mental


Saludos
La meditación es una práctica milenaria que se ha practicado tanto en oriente como en occidente; hoy en día la ciencia y la medicina está investigando los beneficios de la meditación, siendo todos los resultados positivos, tal como la tradición lo indico. Como en toda la práctica de la meditación requiere experiencia, dándose la coincidencia que todos aquellos que se dedican en plenitud a este trabajo reconocen que después de 30 o 40 años de práctica están en los albores de la meditación, habiendo obtenido ya en su recorrido múltiples y maravillosos beneficios.
Si, la meditación es una fuente continua de beneficios y cuanto más se profundiza en la meditación más se acerca uno a la infinitud de nuestro Ser, con lo que los beneficios se multiplican de tal modo que parece que cuando uno está más cerca del fin o meta, mayores son los logros que se vislumbran de modo que el camino se alarga con pasos en la eternidad y puentes hacia la infinitud.
Los preliminares de la meditación son terapéuticos, beneficiosos para nuestra salud física y mental, dependiendo de nosotros, el que busquemos una salud mental funcional, que nos sirva para ser útiles o funcionales socialmente, laboralmente, etc., o que busquemos una salud mental realmente estable, solida, rica en valores humanos y que tanto sea capaz de beneficiarnos a nosotros como a nuestros semejantes. Pues la salud mental nos debe de permitir alcanzar la felicidad, el bien estar; siendo lo lógico que cuando alguien alcanza su bien estar y felicidad propia lo comparta; pues se entiende que la felicidad si solo le afecta a uno mismo tendrá poca perpetuidad, en cambio si la felicidad es compartida podrá extenderse y profundizar dentro y fuera de uno mismo. Eso entendieron todos los grandes maestros de la meditación que alcanzaron la iluminación y con ello una salud mental y felicidad perpetua e ilimitada, siempre compartida.
Aquí les ofrecemos los cuatro videos del curso de introducción a la meditación dados en el Colegio de enfermería de Castellón C.O.E.C.S mediante la gestión del Grupo de Terapias alternativas; a quienes agradecemos toda su colaboración.

CURSO INTRODUCCION A LA MEDITACION
Dirigido por: Rafael Pavia
Profesor de antropología Psicoanalítica y Meditación.

1ª sesión: Aprender a respirar y relajar el cuerpo y mente.
  • Los preliminares y primera etapa de meditación son terapéuticas para nuestro estrés, ansiedad, insomnio, etc.
  • Los yoguis utilizan técnicas de respiración para vitalizar y purificar.
Introducción a la psicología del auto-conocimiento sobre la conciencia, la personalidad y el ego.

2ª sesión: Meditar y como resolver conflictos.
  • Conocer, distinguir y discernir entre cuerpo, mente y emociones.
  • Aprender a enfrentar los conflictos equilibrando cuerpo, mente y emociones

3ª sesión: La clave de S.O.L. (sujeto, objeto, lugar) aprender a centrar la atención.
  • Aprender a centrar la atención en nuestras tareas y en el diario vivir.
  • Ejercitarse en vivir el aquí y ahora.

4ª sesión: Meditación estructural y transaccional.
  • Comprender y observar nuestra estructura psíquica.
  • Instruirse en la comprensión y transacción de valores humanos.